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Perseverancia: La Clave para No Rendirnos
La vida cristiana no es una carrera de velocidad, sino un maratón que exige constancia, disciplina y fe. Muchos comienzan con entusiasmo, pero el verdadero reto es perseverar hasta el final. Por eso, la perseverancia se convierte en una virtud indispensable para todo creyente que desea agradar a Dios y alcanzar la meta eterna.
Jesús dijo: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24:13). No basta con iniciar el camino; lo importante es mantenerse firmes a pesar de las pruebas, las caídas y las luchas. La perseverancia es la evidencia de una fe auténtica que no se rinde ante la adversidad.
El apóstol Pablo comparó la vida cristiana con una carrera: “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Corintios 9:24). Para llegar a la meta, se requiere esfuerzo continuo, dominio propio y resistencia. No es fácil, pero es posible cuando mantenemos los ojos en Cristo.
Hebreos 12:1-2 nos anima: “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”. La perseverancia no depende de nuestras fuerzas, sino de mantener la mirada en Aquel que venció por nosotros.
Cada prueba, cada obstáculo y cada momento de espera es una oportunidad para ejercitar la perseverancia. Como el agricultor que siembra y espera con paciencia la cosecha, así nosotros debemos confiar en que lo sembrado en fe dará fruto a su tiempo.
Quizás hoy estés cansado, con deseos de abandonar. Pero recuerda: el Señor prometió que “los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).
La perseverancia no es aguantar pasivamente, sino avanzar con fe aunque todo alrededor diga que no se puede. El que persevera ve milagros, experimenta la fidelidad de Dios y un día recibirá la corona de vida que el Señor ha prometido a los que le aman (Santiago 1:12).